La gestión de las lenguas y la integración son temas estrechamente relacionados en el continente americano. Esta comunicación pretende brindar un panorama general de la situación en dicho ámbito en lo que se refiere al contexto continental, regional y local, en este caso, el Paraguay.
Nuestro continente, conocido como "las Américas", constituye una totalidad geográfica, aunque multiétnica y plurilingüe, que se extiende entre los dos polos del globo terrestre
Los descubrimientos, que se iniciaron en el siglo XV, provocaron la expansión europea hacia el "Nuevo mundo", ampliando el que se conocía hasta entonces, y dando nacimiento a "las Américas", que con el correr del tiempo crecieron culturalmente adoptando un perfil propio.
"La especificidad del continente es, antes que nada, el resultado de la confluencia de los grandes aportes iniciales indígena e ibérico, de los ulteriores aportes africanos y de múltiples influencias europeas y, en algunas partes asiáticas. Con todos ellos indígenas, ibéricos, africanos, europeos, árabes y asiáticos se integra el hombre americano de hoy. Todos forman la América actual, especialmente diversa y unida por el mestizaje". (Documento de trabajo de la primera Cumbre Iberoamericana: México D.F. 1991).
En consecuencia, se puede decir que lo que distingue a "las Américas" es la unidad basada en la diversidad. Esta particularidad otorga al continente posibilidades superiores a las demás regiones del mundo.
El número de lenguas habladas actualmente en las Américas se estima en alrededor de 1.000, lo que representa el 15% del total de lenguas habladas en el mundo. Pero en los 35 países del continente, sólo nueve lenguas tienen un estatuto oficial.
Ahora bien, contando las lenguas que tienen un estatuto oficial en el seno de las instituciones intergubernamentales, ya sea regionales o interamericanas, tenemos sólo cuatro oficiales: el inglés, el español, el francés y el portugués, aunque en la práctica son generalmente el inglés y el español las lenguas reales de trabajo, siendo el francés y el portugués mucho menos utilizadas. Como curiosidad diremos que el español es actualmente el idioma que tiene más crecimiento a nivel mundial.
En lo que se refiere al contexto regional, existen varios procesos de integración en vías de consolidación en las Américas, tanto en el plano regional (Zona Andina, Cono Sur, Caribe, América Central, América del Norte) como interregional.
La integración, otrora una utopía, es actualmente una necesidad ante la inminencia de la globalización y la emergencia de poderes hegemónicos que no hacen más que aumentar la pobreza al producir la decadencia de la producción local.
Si bien la integración ha sido pensada inicialmente para el plano económico, ella debe aceptar al mismo tiempo la diversidad cultural de sus componentes como un aporte positivo y enriquecedor. Los países deben integrarse, pero sin perder su identidad ni su derecho a la diferencia.
En el mundo de hoy no debería quedar lugar para los Estados autosuficientes. Es la época de los grandes espacios comerciales, pero dentro de los cuales deben poder convivir las culturas más diversas.
La firma del Tratado que dio nacimiento al MERCOSUR en Asunción, capital del Paraguay, en 1991, pareció la confirmación de una antigua tendencia. Ya en la época de la colonia, gran parte de esta región integraba el universo cultural guaraní, que sigue vigente en la memoria colectiva de los pueblos más allá de las fronteras geográficas.
A pesar de las dificultades burocráticas, la integración de los países que forman el MERCOSUR está en marcha en todos los ámbitos.
En lo que se refiere a las políticas lingüísticas, los ministros de educación de los países del MERCOSUR han procedido a la adopción de un programa de integración en ese campo. Adoptado en agosto del año 2000, este programa contempla esencialmente un aspecto lingüístico que tendrá como efecto hacer obligatoria la enseñanza del portugués como segunda lengua en los países hispanohablantes y del español como segunda lengua en el Brasil.
En cuanto al guaraní, una de las lenguas oficiales del Paraguay, la Segunda Reunión Especial del MERCOSUR Cultural, celebrada en Asunción en junio de 1995, que aprobó el proyecto multinacional "Misiones Jesuíticas. Camino de la Integración", lo declaró oficialmente como una de las lenguas históricas del MERCOSUR, pronunciándose a favor de su revalorización y de su promoción en los ámbitos de la investigación, los estudios académicos y la enseñanza.
En lo que respecta al Paraguay, se trata de una nación que, contrariamente a otras del continente, adquirió tempranamente una identidad cultural propia. La lengua indígena guaraní logró convertirse en lengua del mestizo y del criollo, mientras que en otros países americanos sobreviven numerosas lenguas autóctonas, pero dentro de enclaves étnicos bien definidos. Se puede decir que el guaraní es una lengua indígena hablada principalmente por no indígenas.
Al término de la dictadura, en 1989, el Paraguay emprendió la reivindicación de su lengua guaraní, poniendo de manifiesto el deseo de reconocimiento de una identidad forjada en el transcurso de su historia.
La lengua guaraní del Paraguay es la primera lengua amerindia que obtiene el status de lengua oficial de un Estado en el continente americano.
La República del Paraguay, cuya Constitución de 1992 reconoce el carácter pluricultural y bilingüe de sus habitantes, establece el marco legal de su utilización en los artículos 77 y 140. La puesta en práctica de estas disposiciones comienza en 1994, con el inicio de la educación bilingüe.
La lengua guaraní, antigua lengua amerindia, es la única del grupo tupí-guaraní que, habiendo sabido adaptarse al proceso colonial, se conservó como lengua viva de la población mestiza del Paraguay, fue reconocida como una de las lenguas oficiales del Paraguay y es, por ende, una de las lenguas oficiales de las Américas.
A partir de la Reforma Educativa, iniciada en 1990, se ha llegado a concluir sobre la necesidad de recuperar o de poner énfasis sobre la existencia del universo de los valores de la cultura guaraní, fundamental para recuperar el sentido de la equidad social y para iniciar un proceso de valorización cultural en el país.
El último informe publicado por el Consejo Nacional de Educación (CONEC) sobre la situación de la educación en el año 2002, dice que la política cultural debe estar directamente vinculada a la política lingüística. Según este documento, el bilingüismo todavía no está bien planteado y no está siendo adecuadamente procesado.
Concluye diciendo además que la vecindad y el compromiso regional del MERCOSUR con el portugués y la necesidad de alguna lengua extranjera de extensión universal obligan a definir y ejecutar una política clara y una planificación pedagógica realista que desarrolle las capacidades de adentrarse en otras culturas y sus lenguas, y facilite las relaciones y la comunicación sin afectar negativamente la identidad cultural propia. |