Es para mí una gran satisfacción
llegar a la culminación de esta primera
edición del Premio Panhispánico
de Traducción Especializada.
En efecto, de todos los premios
organizados por la Unión Latina en favor de la traducción
especializada y la terminología, éste
ha sido el más ambicioso, el más
costoso -en esfuerzos y en medios- pero al mismo
tiempo, el más reconfortante, puesto que
ha tenido un éxito que nos ha sorprendido.
En efecto, la Unión Latina realiza premios
de traducción especializada desde los años
90. El primero de ellos fue el Premio de Portugués
de la Traducción Científico-Técnica,
luego se realizaron el premio cubano, el brasileño,
el andino, el del cono sur y el rumano-moldavo
para la traducción especializada, así como
dos premios de Terminología.
Posteriormente, de los diversos
premios en lengua española nació la idea de realizar
un solo premio que reemplazaría al premio
cubano, al andino, al del cono sur y al programado
Premio Mexicano.
Para la creación de este premio en el año
2000 contamos con el apoyo del Instituto Cervantes,
de la Federación de Gremios de Editores
de España, de la Organización de
Estados Iberoamericanos, de la Real Academia de
Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y
de la Fundación Española para la
Ciencia y la Tecnología, quienes estuvieron
de acuerdo con una organización conjunta
del Premio Panhispánico que cubriría
todas las regiones de habla hispana del planeta.
Decía que este Premio era reconfortante
puesto que luego de un apoyo masivo de escuelas,
asociaciones, colegios y sindicatos de traductores,
tanto de América Latina como de España,
recibimos 115 obras pertenecientes a las más
diversas áreas del conocimiento, la gran
mayoría de ellas de una gran calidad. Este
factor constituyó una gran dificultad para
encontrar jurados para las obras y causó en
un momento dado un retraso importante que fue solucionado
gracias a la voluntad de algunos de los co-organizadores.
Hoy entregamos los tres primeros
Premios y un Premio Regional a la región de España, sin
olvidar a las cinco menciones honoríficas.
Sé que costó mucho trabajo llegar
a una decisión final. En efecto, de la centena
inicial quedaron unas 35 obras de gran valor sobre
las cuales se debatió ampliamente para poder
decidir cuál sería la ganadora.
La traducción especializada es un sector
de la traducción que necesita incentivos,
necesita contar con el apoyo de diversas instituciones
para alcanzar una mayor profesionalización
y tecnificación. Pensamos que esta edición
del Premio Panhispánico ha contribuido con
ello, así como contribuirán las siguientes
ediciones que tenemos programadas.
Agradezco una vez más a los co-organizadores,
quienes nos permitieron lanzarnos en esta aventura
satisfactoria; a las entidades promotoras ya mencionadas,
así como a los patrocinadores del premio,
que esperemos sean mayores en la próxima
oportunidad; y, por supuesto, felicito a los laureados
en esta carrera con tantos escollos para llegar
a los galardones finales de este premio.
Muchas gracias
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